miércoles, noviembre 05, 2008










SOPLO DE MI CORAZON NEGRO
CURAME O MATAME
DESINTEGRA
ROMPE LA LLAGA
DENTELLEA
CALIENTE
ESTA NINIA ENFERMA
SE ACHICA
SE AGUSANA
REPARTE VIDRIOS
POR LA SANGRE












Lloraste tanto otoño derretido
Y hojas que anunciaban
El final
Se me hizo tarde
Para descubrir la primavera
Quedó en el baño
Entre los azulejos
El humo desafilado
De sus gritos
Hilachas descosidas de garganta
Manos fugitivas
Corazón de mantel con corazones.
Grita por la ventana
(la casa esta vacía.)
y hace un rato
Quedan cuatro cigarrillos
Por fumar
Y la vida entera
Para morirse


Nadie escucha. Ahora sí que tengo miedo.










se esconde
la sábana se sale
traspasa la pared
se hace espeso
se detiene
arremete
me asfixia
se burlan los muros
me absorbe el colchón
lloro
me derrito
llueve oscuro
la mesa de luz
caricia viscosa
nada y oquedad
se pega a otras nadas
se adhiere a los huesos
calla
silencio
una canción de cuna
una absolución
una plegaria
una siesta
que aquiete
esa risa macabra
enmudezco
sacude mi cuerpo inmóvil
no estoy en los espejos
me resisto
esta desazón de cementerio
soy el lado reversible de este grito
(existe el ribotril para los muertos?)

domingo, octubre 05, 2008

La Condenada












Si yo rompiera la palabra partir
Seguro podría huir
De donde habito
Y despegar de la peor de las locuras
Que es ésta de la que nunca hablo
Hay en mí estos barcos que se ahogan
Antes de escapar
Antes de nada
Y aún cuando todo esta deshecho
Sigo condenada
A alguna muerte
Y sin
Morirme
Las horas me repiten el paisaje:
El fondo del océano,
La estática.
La sombra congelada de mi aliento.
Si hubiera alguna forma
De descoserme las manos
De desmembrar este miedo idiota
Para alguien que nada tiene
Arribaríamos un día hacia la costa
Mi alma y yo
(al fin)
Hasta encontrarnos
Y decirnos
Lo que nunca mencionamos
Encerradas.








(hace muchos, muchos años, escribi esto... )



Soy el corazón partido de Jack


A veces creo escuchar la última confesión del moribundo
No puedo ser sólo una voz en mi cabeza por más tiempo
La última cena de alguien que no me conoce
La virgen violada por sus propios dedos
Sólo soy la decepción del que me observa
El tumor caliente del hipocondríaco
La rabia del perro. La espuma.
La novia de Frankestein
Sé cómo se siente la estrella degollada por la aurora
Conozco la cara de la bestia
La última nota de la melodía del suicidio
Y no soy mejor que nadie
No soy mejor que nadie
El último susurro antes del grito
Una mueca
Tengo placenta alrededor del corazón
Y el alma más vieja del mundo
Y tengo miedo


Kasiopea.