A la mañana cuando ya no hay trucos
Tu piel se hace visible
Tus ojos se prohíben la mentira
Ella no se diluye en la luz
Es tu silencio matándola un poco
Sueños se abren para que los cierres
Ella sabía ser la esclava de la piel
Aunque no quisiera
Se comía los sonidos
De tu lengua ausente
Y homicida
Ahora es el sol
Y se prende fuego de frases agotadas
Las palabras se comen
A las palabras
Tarde o temprano
Y al amanecer de tu piel callada
Sin el hechizo del anoche
Sin excesos
Ella encuentra el único cuerpo
Donde quedarse
A fundar su patria silenciosa
Y exiliada





